METODOLOGÍA PERICIAL
La credibilidad de un dictamen pericial no descansa en la reputación de su autor, sino en el método con el que se construye. En Empreneon aplicamos el rigor del método científico a cada encargo: lo que afirmamos, cualquier experto podría verificarlo siguiendo nuestros pasos.
LOS PRINCIPIOS
Toda conclusión debe poder reproducirse. Documentamos cada paso del análisis para que cualquier experto, partiendo de los mismos datos, llegue al mismo resultado. Un dictamen que no se puede reproducir no es ciencia: es opinión.
Cada dato tiene un origen documentado y cada transformación queda registrada. La cadena que va desde la evidencia original hasta la conclusión final es completa, verificable y sin saltos.
El método no cambia según quién contrata. Analizamos la evidencia con los mismos criterios trabajemos para una parte o para la otra. Cuando la evidencia no favorece a quien nos contrata, se lo decimos.
Un dictamen que el juez no entiende no sirve. Traducimos el análisis técnico a un lenguaje comprensible sin sacrificar rigor, para que el tribunal pueda valorar la prueba en su justa medida.
INTEGRIDAD DE LA EVIDENCIA
En un peritaje sobre sistemas, algoritmos o datos, la integridad de la evidencia lo es todo. Un solo eslabón roto en la cadena de custodia técnica —un dato alterado, un origen no documentado, una copia sin verificar— puede comprometer la validez de todo el dictamen y ofrecer a la parte contraria el argumento para impugnarlo.
Por eso preservamos la integridad del material desde el primer momento, documentamos cada acceso y cada transformación, y aplicamos las prácticas reconocidas internacionalmente para el tratamiento de evidencia digital. Cuando entregamos un dictamen, su cadena de custodia es tan sólida como sus conclusiones.
Aseguramos la integridad del material original antes de cualquier análisis, evitando cualquier alteración de la evidencia.
Registramos cada paso: quién accedió, cuándo, qué se hizo y con qué herramientas. Nada queda sin trazar.
Aplicamos comprobaciones de integridad que permiten demostrar que la evidencia analizada es idéntica a la original.
DE LA EVIDENCIA AL DICTAMEN
Estudiamos el caso, definimos el objeto del peritaje y las preguntas técnicas que el dictamen debe responder. Si no somos el gabinete adecuado, lo decimos desde el principio.
Obtenemos la evidencia —modelos, código, datos, imágenes— y preservamos su integridad, iniciando la cadena de custodia técnica.
Aplicamos la metodología adecuada a la materia con criterio reproducible: análisis del modelo, de los datos, de la lógica o de la imagen, según el caso.
Verificamos las conclusiones de forma independiente y redactamos el dictamen en lenguaje comprensible, documentando método y cadena de custodia.
Cuando el tribunal lo requiere, comparecemos a ratificar y defender el dictamen bajo el interrogatorio de las partes.
LA CONSECUENCIA
La parte contraria siempre buscará el punto débil: una conclusión no soportada, un dato sin origen, una metodología que no se sostiene. Cuando el dictamen se ha construido con reproducibilidad, trazabilidad y una cadena de custodia impecable, ese punto débil no existe.
Ese es el objetivo de nuestro método: que cuando llegue el interrogatorio, no haya nada que desmontar. Y esa misma solidez es la que aplicamos, a la inversa, cuando analizamos el dictamen de la parte contraria.
Cuéntanos la situación. Valoramos si podemos actuar, con qué metodología y en qué plazo. Confidencialidad desde el primer contacto.